Encántame o teatro, sempre me encantou. É un instante de desconexión, de olvido. Como espectadora sinto que é diferente ao cinema, é algo vivo, algo cercano. Como actriz é algo novo que cumpre o desexo de ser quen non es, todo é directo, non hai volta atrás, os erros son irremediables, os aplausos do final son imposíbeis de agradecer. Os momentos entre bambalinas son os mellores, ensaios, repeticións, vestiario e... que comece a función!domingo, 10 de abril de 2011
Que comece a función!
Encántame o teatro, sempre me encantou. É un instante de desconexión, de olvido. Como espectadora sinto que é diferente ao cinema, é algo vivo, algo cercano. Como actriz é algo novo que cumpre o desexo de ser quen non es, todo é directo, non hai volta atrás, os erros son irremediables, os aplausos do final son imposíbeis de agradecer. Os momentos entre bambalinas son os mellores, ensaios, repeticións, vestiario e... que comece a función!miércoles, 6 de abril de 2011
A cidade das Burgas...
O calor descubría un día precioso na cidade de Ourense. Sempre souben que era unha cidade fermosa e cada visita a ese lugar fai que descubra algo novo. Xa había anos que non estaba alí, case non recordaba as súas rúas cheas de xente amable sempre disposta a contestar cun gran sorriso cando lles preguntas por algún lugar, as súas bonitas fontes traídas do antigo mosteiro de Oseira, aquela gran Catedral na que o frío do interior contrasta coas altas temperaturas da cidade, o roteiro da Esmorga que Blanco Amor nos regalou e as famosas Burgas derramando esa auga que ferve nun día de moito calor no que o desexo de achegarnos ás Termas medra a cada instante. Espero volver moi pronto a tan belo lugar...domingo, 3 de abril de 2011
¡Feliz cumpleaños!
A veces nos olvidamos del placer de las cosas pequeñas, de los detalles, de los momentos. Y hoy yo he recuperado uno de esos instantes. En una terraza, frente a una playa y en buena compañía. ¡Me encantan las tardes de primavera! Sentirse bien, recordar cosas, planear momentos, cumplir deseos... y todo junto a una cerveza compartiendo contigo el día de tu cumpleaños. Haremos ese viaje, bailaremos en esa fiesta, tomaremos ese Daikiri-fresa, veremos esa película y, sin duda, disfrutaremos siempre de nuestra amistad. ¡¡Feliz 23 cumpleaños, Lorena!!
jueves, 31 de marzo de 2011
De lentejuelas...
Tumbada en la cama del revés. La cabeza en los pies y los pies, en alto, apoyados en la pared. Me gustaba estar así, era algo que hacía cada sábado por la mañana después de desayunar. Abría la ventana, cogía las revistas de esa semana y allí estaba durante horas, leyendo, pintándome las uñas, imaginando cosas que sabía que no pasarían jamás. Y las horas pasaban, las 11, las 11.30, las 12... ¡Cómo me gustan las mañanas de los sábados! De pronto enciendo la radio, la música siempre es una buena compañera y en esas mañanas más que nunca. Paro un momento de mirar esa revista que habla de los trucos para pintarse los ojos y miro para ti. Todavía conservo aquella vieja foto que tu mismo colocaste en mi mesilla. “Para que no me eches nunca de menos en aquellas noches en las que no esté a tu lado” me dijiste el día que me la regalaste. Todavía no he sido capaz de quitarla, no sé si porque pienso que volverás o si porque no quiero que te vayas. Y junto a ella el teléfono, ese que nunca suena, excepto cuando no tiene que sonar. Y tu llamada que nunca llega. Un pequeño sentimiento de melancolía quiere invadir mi cabeza. Decido seguir con la revista: los tonos de este verano. Nuevamente concentrada. De pronto, la radio. Suena aquella vieja canción de Gloria Trevi con la que solía arreglarme para salir de fiesta en mis noches adolescentes. Vuelvo a dejar la revista y me quedo en silencio, tumbada en la cama, con la cabeza en los pies y los pies, el alto, apoyados en la pared. “Tu me hiciste sentir que no valía y mis lágrimas cayeron a tus pies”, otra vez la melancolía, pero esta vez era diferente, tan solo duró uno segundos pues pronto... “Y me solté el cabello, me vestí de reina, me puse tacones, me pinté y era bella...”. Me puse de pié en la cama y con un rodillo del pelo empecé a cantar con la ventana abierta y mirándome en el espejo. ¡Qué ganas de volver atrás! ¡De tener aquella ilusión del principio! Abrí mi armario y busqué aquel vestido tan bonito que estrenara por mi 18 cumpleaños, me decidí a probarlo y todavía me servía. Sentada frente el tocador me solté mi larga melena que tanto me había crecido en los últimos meses y me pinté un poco la cara utilizando los nuevos trucos que aparecían en la revista que acababa de leer. Quedaba lo más importante, los tacones, esos que a veces nos desesperan pero que otras veces nos hacen sentir seguras de nosotras mismas. Después, me acerqué a la mesilla y cogí tu foto, me di cuenta de que no la necesitaba, cogí mi bolso, salí de casa y la tiré en el contenedor que hay junto al portal deseando no volver a verla nunca. Sin duda, esa era una noche “de lentejuelas”.
Leticia Quintás
martes, 29 de marzo de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Volver a olvidar...
Empiezo a correr. Sin rumbo, intentando alejarme lo máximo posible de ese pensamiento. Convenciéndome de que no ha ocurrido, de que ese recuerdo no ha vuelto a pasar por mi cabeza. De pronto me caigo y vuelves a aparecer, sentado, frente a mí, con tu dulce sonrisa, que provoca en mí amargos pensamientos. Una pestaña fuera de su sitio, quieres quitármela y tu mano se acerca cargada de inocencia. Cierro los ojos e intento no pensar. De pronto me levanto y vuelvo a correr. Intento olvidar, borrar de mi mente ese recuerdo que me hace sentir cosquilleos en el estómago a la vez que miedo en mi corazón. Y corrro, corro, corro... y pruebo a volver a olvidar... jueves, 24 de marzo de 2011

En la vida siempre hay gente que te sorprende. Quizás alguien con quién has pasado cada domingo durante años, que está sentada frente a ti en cada reunión y a quien siempre veías pero que nunca mirabas lo suficiente. Por suerte, la casualidad está presente en nuestras vidas, a veces para hacérnoslas más fáciles y otras para complicárnoslas. ¡En este caso la casualidad fue perfecta! Fin de semana en Iñás y alguien nuevo en mi vida. Sé que se trata de un gran descubrimiento y mi nuevo deseo es ir conociéndote un poquito más entre las risas de un café matinal...
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